Ventajas e inconvenientes de la cesárea

 

Desde que os comenté que me dijeron que si tenía un segundo bebé casi seguro que sería por cesárea, he estado, como no, dándole vueltas a esta idea. Y a pesar de que no es lo que una desea en un principio, y de hecho en el fondo albergo esperanzas de que no sea así, he decidido buscarle la parte positiva, porque digo yo, que alguna habrá.

A mí aún me falta bastante por encontrarme en estos derroteros de nuevo, ya que ni estoy embarazada ni tengo pensado estarlo por ahora. Pero para todas aquellas que sí lo estáis o lo estaréis, y como yo, ya pensáis en ello, espero que os parezca interesante. Además estáis todas las que ya habéis pasado por esto  una o más veces, a vosotras os pido ayuda como siempre para que, con vuestros comentarios y gracias a vuestra experiencia, enriquezcáis esta entrada. Sabeis que me encanta que colaboréis y saber lo que pensáis o conocer vuestras experiencias.

Entre las principales desventajas está el que no deje de ser una operación, que puede traer más complicaciones que un parto natural , hemorragia, infecciones, problemas con la anestesia. El tiempo de recuperación es más largo, y mientras la que tuvo un parto natural medianamente bueno a las horas está feliz con su bebé caminando por la habitación, la que tiene un parto por cesárea solo el lograr andar, y con dificultad, le puede llevar un par de días. Te puede traer complicaciones para futuros embarazos, aunque hoy en día que te hagan una cesárea no implica que el segundo parto sea por cesárea también, tienes más probabilidades de que así sea que si no has tenido ninguna.

Muchas veces, como es mí caso, por motivos médicos se debe programar una cesárea y a pesar de los inconvenientes, vamos a buscar ahora las ventajas de una cesárea programada. Para mí las dos principales ventajas de una cesárea programada son que te ahorrarás los terribles dolores del parto y que sabrás que día nacerá tu bebé, esto es genial sobre todo si tienes otros hijos, podrás organizarte y dejarlo todo bien atado antes de tu ingreso en el hospital. También tengo que decir, que a pesar de que os tengan que hacer una cesárea, no se suele utilizar ya la anestesia general, sino la raquídea, que solo te duerme las piernas, lo que te permitirá disfrutar del momento e incluso coger al bebé en cuanto nace. Esto dependerá mucho del hospital, pero incluso en algunos dejan pasar al padre al quirófano para que esté presente en este momento tan importante.

También tengo que aprovechar la ocasión para desmontar ciertos mitos como que si das a luz por cesárea no le podrás dar el pecho a tu bebé. Esto es totalmente falso, es más, en mi caso, no solo fue por cesárea si no que estuve dos días en la UCI y nada más llegar a la habitación le di el pecho a mi bebé que me lo cogió perfectamente y hasta los 7 u 8 meses estuvo tomando pecho. Es verdad, sin embargo, que es más incómodo al principio por la cicatriz ya que a veces es complicado encontrar la postura, pero si os asesoran un poquito o buscáis las posturas adecuadas por Internet, no tendréis problema. Otro falso mito que quisiera echar abajo, es que parece que si no das a luz por parto natural eres menos madre, esto es una soberana tontería, si no se puede, no se puede y no pasa nada. El vínculo madre-hijo se establece igual y serás igual de madre que el resto. Que me vengan a mí ahora a decir lo contrario!! ja, ja. Y por último lo que comentaba antes de que el hecho de que te hayan hecho una cesárea no implicará que tus siguientes partos también sean por cesárea, dependerá de los motivos por los que te hubiesen hecho le primera, aún así yo he leído que hasta 3 cesáreas se consideran seguras y a partir de 3 si que ya se desaconseja más, aunque ha habido casos de más de 3 cesáreas por supuesto.

Espero vuestros comentarios sobre este tema que me parece tan interesante y que espero que a vosotras también.

Un beso y hasta la próxima!!!

 

 

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Síndrome de hellp

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Hoy voy a hablar de nuevo de este síndrome porque tuve la desgracia de vivirlo en mis propias carnes. Se que no es algo habitual, por suerte, pero sucede más de lo que nos pensamos, por eso no está de más conocer los síntomas, aquí los podéis recordar.

Yo tuve un embarazo estupendo y nunca imaginé que algo así me pudiese pasar, pero me pasó. Hasta recuerdo que en las clases de preparación al parto cuando hablaban de las cesáreas yo no le prestaba  mucha atención, porque no contaba con ello, si todo iba genial y la niña estaba ya colocada ¿Qué podía pasar?  De hecho, cuando me dijeron que me iban a hacer cesárea lloré un poquillo, lo reconozco, porque no era lo que tenía planeado. También tengo que decir que ahí no era consciente de lo que pasaba y de que lo de la cesárea no era lo importante, sino que mi bebé y yo sobreviviésomos al síndrome, que en ese momento no sabía que tenía, ni lo que era. La verdad que me mintieron mucho, pero fue por mi bien. Si queréis conocer la historia completa de mi parto, podéis recordarla aquí.

El caso es que hoy he vuelto a hablar de este tema porque mañana es un día importante para mí,y como siempre me gusta compartirlo con vosotras. Tengo cita con el ginecólogo para que me de los resultados de las pruebas que me han hecho este verano, las cuales determinaran si me ha quedado alguna secuela, y que posibilidades tengo de que me vuelva a suceder en un futuro embarazo. Siempre os he dicho que me encantan los niños y me gustaría tener 3 hijos, esto a día de hoy lo veo complicado, tanto por el tema económico como por el hecho de que no quiero correr tanto riesgo 2 veces más. Pero a no ser que mañana me digan que sería correr mucho riesgo, un hermanito sí me gustaría darle a Daniela en un futuro. Estoy escribiendo y hasta me estoy poniendo nerviosa por momentos.

Soy consciente de que la primera vez tuve mucha suerte. Cuando me sucedió esto me puse a investigar y me encontré con que poco se sabe de este síndrome. Me uní a un grupo de facebook “Síndrome de Hellp durante y después del embarazo”  que me sirvió de mucho, su fundadora lo sufrió y perdió a su hijo. Ahí he encontrado apoyo y comprensión, pero también he conocido infinidad de historias muy tristes. Tengo muchos miedos ¿y si mi hija se queda sin madre tan pequeñita? ¿y si pierdo un hijo? ¿Cómo se supera eso? Pero como no quiero ponerme triste y este es un blog con altas dosis de positivismo, también os diré que hay muchas chicas en este grupo que han tenido hijos después de esto, lo cual da mucha esperanza de poder lograrlo. Eso sí, cuando me quede embarazada vais a tener que soportar algún que otro post sobre mis miedos, será un embarazo complicado, psicológicamente hablando. Pero sé que estaréis ahí detrás, dándome fuerzas.

Mañana os cuento que tal ha ido todo y que me han dicho, estoy super nerviosa.

¿Conocíais este Síndrome de Hellp? Si sabéis de alguien, o vosotras mismas, que haya sufrido preclampsia o este síndrome y haya tenido más embarazos con éxito no dudeis en contármelo, por favor.

Un besito y cruzad los dedos ¡por favor!

 

 

El comienzo… mi parto

Creo que debo empezar desde el principio, mi tan ansiado embarazo y sobre todo, mi parto. Que como comprobareis a continuación, fue de todo menos común y pienso que puedo ayudar a muchas chicas embarazadas a que no les pase lo que a mi me pasó.

Tuve un embarazo genial en el que no engordé demasiados quilos y que  disfruté muchísimo. Todavía recuerdo cuando me quedé embarazada y vi aquella linea en el test de embarazo a tras luz, que solo veía yo, ja,ja. pero que con el paso de los días se iba haciendo cada vez más fuerte hasta que por fin, un día, mi marido me dijo que ya la veía y se tranquilizó comprobando que su mujer no se había vuelto loca.

El día 12 de Julio de 2013 había llegado el día en que daría a luz a mi pequeña aunque yo aún no lo sabía.

Todo comenzó cuando a la 1 de la mañana me empezó a doler la boca del estómago, pensé que me había sentado mal la cena. Ya llevaba varios días bastante hinchada y molesta, lo que pensé que era algo normal en una mujer embarazada, pero como luego supe, no lo era.

En fin, estuve con dolor de estómago hasta las 7 de la mañana, empecé a vomitar y mi marido decidió que ya era hora de ir al hospital.

Una vez en el hospital me dijeron que sería reflujo, que seguramente no sería nada, pero cuando vieron la tensión saltó la alarma, tenía una tensión altísima (durante todo el embarazo la tuve normal) enseguida pidieron análisis y ya vieron que algo no andaba bien.

Estábamos solos mi marido y yo y de pronto, empezaron a venir médicos y más médicos a preguntarme como estaba, si veía bien…, y yo solo preguntaba que cómo estaba mi bebe, me decían que bien, claro, el problema hoy sé que era yo,¡casi me muero!

Yo estaba muy asustada sobre todo cuando llegó la gine y me dijo que tenía que hacerme una cesárea de urgencia que tenía un sindrome de hellp, yo no tenía ni idea de lo que eray menos aún de la gravedad del asunto. ¡¡No me lo podía creer!! siempre había imaginado un parto al lado de mi marido, bonito y saliendo del paritorio con mi bebe a mi lado. Esto no estaba siendo como yo me lo esperaba, pero si no daba a luz ya, mi vida corría serio peligro y quizá también la de mi bebé.

Entré en el quirófano y mientras, a mi marido le decían que el bebé estaba bien pero que no sabían si yo saldría con vida de la operación. Imaginaros el papelón del pobre, que cuando yo estaba delante nos decían que estaba todo controlado para que yo no me preocupase y de pronto, se encuentra con que nada más lejos de la realidad.

Una vez en quirófano me trataron fenomenal y tenía una matrona a mi lado que me relajó mucho y me trató con mucho cariño. Yo decidí que fuera como fuese iba a disfrutar del momento y solo pensaba que pronto vería a mi bebe. Nunca olvidaré ese momento en que vi su carita por primera vez y la escuché llorar, me emociono solo de recordarlo.

Pude estar con ella solo unos minutos, preciosos, y luego nos separaron. Yo estuve un día en la UCI en la que además de tener que estar separada de mi bebé, muy duro, me hicieron 3 transfusiones de sangre, de plaquetas, me pinchaban hierro en sangre y estuvieron a puntito de meterme en el quirófano de nuevo para quitarme el útero porque no dejaba de sangrar, yo os diré que estaba tan débil que no me enteraba de mucho, solo quería que me subiesen a planta para estar con mi hija.

Al día siguiente me subieron a la habitación con ella, todavía muy débil, y con varias secuelas como que no veía de un ojo,por lo que  siempre tenía que estar acompañada, había perdido mucha sangre y no me podía casi ni incorporar en la cama. A los 4 días por fin me pude quedar a solas con ella y ese es otro momento que no olvidaré jamás, lloré muchísimo, por fin la podía coger en brazos y me sentía capaz de cuidarla. Ya todo había terminado, por lo menos lo más grave porque la recuperación completa no llegó hasta casi un mes y medio después, las dos sanas, felices y preparadas para volver a casa con papá y comenzar juntos esta nueva aventura de formar una familia.

af902-lafoto1 Carla y Julio Fuegos01