Síndrome de hellp

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Hoy voy a hablar de nuevo de este síndrome porque tuve la desgracia de vivirlo en mis propias carnes. Se que no es algo habitual, por suerte, pero sucede más de lo que nos pensamos, por eso no está de más conocer los síntomas, aquí los podéis recordar.

Yo tuve un embarazo estupendo y nunca imaginé que algo así me pudiese pasar, pero me pasó. Hasta recuerdo que en las clases de preparación al parto cuando hablaban de las cesáreas yo no le prestaba  mucha atención, porque no contaba con ello, si todo iba genial y la niña estaba ya colocada ¿Qué podía pasar?  De hecho, cuando me dijeron que me iban a hacer cesárea lloré un poquillo, lo reconozco, porque no era lo que tenía planeado. También tengo que decir que ahí no era consciente de lo que pasaba y de que lo de la cesárea no era lo importante, sino que mi bebé y yo sobreviviésomos al síndrome, que en ese momento no sabía que tenía, ni lo que era. La verdad que me mintieron mucho, pero fue por mi bien. Si queréis conocer la historia completa de mi parto, podéis recordarla aquí.

El caso es que hoy he vuelto a hablar de este tema porque mañana es un día importante para mí,y como siempre me gusta compartirlo con vosotras. Tengo cita con el ginecólogo para que me de los resultados de las pruebas que me han hecho este verano, las cuales determinaran si me ha quedado alguna secuela, y que posibilidades tengo de que me vuelva a suceder en un futuro embarazo. Siempre os he dicho que me encantan los niños y me gustaría tener 3 hijos, esto a día de hoy lo veo complicado, tanto por el tema económico como por el hecho de que no quiero correr tanto riesgo 2 veces más. Pero a no ser que mañana me digan que sería correr mucho riesgo, un hermanito sí me gustaría darle a Daniela en un futuro. Estoy escribiendo y hasta me estoy poniendo nerviosa por momentos.

Soy consciente de que la primera vez tuve mucha suerte. Cuando me sucedió esto me puse a investigar y me encontré con que poco se sabe de este síndrome. Me uní a un grupo de facebook “Síndrome de Hellp durante y después del embarazo”  que me sirvió de mucho, su fundadora lo sufrió y perdió a su hijo. Ahí he encontrado apoyo y comprensión, pero también he conocido infinidad de historias muy tristes. Tengo muchos miedos ¿y si mi hija se queda sin madre tan pequeñita? ¿y si pierdo un hijo? ¿Cómo se supera eso? Pero como no quiero ponerme triste y este es un blog con altas dosis de positivismo, también os diré que hay muchas chicas en este grupo que han tenido hijos después de esto, lo cual da mucha esperanza de poder lograrlo. Eso sí, cuando me quede embarazada vais a tener que soportar algún que otro post sobre mis miedos, será un embarazo complicado, psicológicamente hablando. Pero sé que estaréis ahí detrás, dándome fuerzas.

Mañana os cuento que tal ha ido todo y que me han dicho, estoy super nerviosa.

¿Conocíais este Síndrome de Hellp? Si sabéis de alguien, o vosotras mismas, que haya sufrido preclampsia o este síndrome y haya tenido más embarazos con éxito no dudeis en contármelo, por favor.

Un besito y cruzad los dedos ¡por favor!

 

 

Síndrome de Hellp

Esto es lo que me ocurrió en mi embarazo y me parece interesante hablar de este síndrome, cuales son sus causas y señales de alarma para acudir al hospital.

Por lo que he averiguado no se sabe muy bien que es lo que causa este síndrome, pero las futuras mamás podeis estar tranquilas, es algo muy raro que solo ocurre en 1 de cada 1000 embarazos aproximadamente.

Aún así, me parece importante estar atentas a los síntomas, yo sufrí algunos de ellos, y por ignorancia pensé que era normal.

  • Retención de líquidos o un aumento de peso en exceso.
  • Dolor de cabeza.
  • Tensión alta.
  • Ver lucecitas (a mi me ocurrió esto unos días antes, pero como fueron solo unos segundos no le di importancia)
  • Dolor en la boca del estómago, como si te apuñalasen.
  • Vómitos o náuseas.
En cuanto a futuros embarazos, algo que me preocupaba mucho, tres gines me han dicho que tendrían que controlarme mucho la tensión, pero que no tiene porque volver a ocurrir. Así que en un futuro iré a por un segundo bebé y cruzaré los dedos para que todo vaya bien.
Si alguien ha pasado por esto, que sepa que hay grupos de apoyo, mucha gente no ha tenido mi suerte y han perdido a sus bebés o le han quedado secuelas. Y que pueden contar conmigo para resolver las dudas en la medida en la que yo pueda o para desahogarse y contar sus historias.

El comienzo… mi parto

Creo que debo empezar desde el principio, mi tan ansiado embarazo y sobre todo, mi parto. Que como comprobareis a continuación, fue de todo menos común y pienso que puedo ayudar a muchas chicas embarazadas a que no les pase lo que a mi me pasó.

Tuve un embarazo genial en el que no engordé demasiados quilos y que  disfruté muchísimo. Todavía recuerdo cuando me quedé embarazada y vi aquella linea en el test de embarazo a tras luz, que solo veía yo, ja,ja. pero que con el paso de los días se iba haciendo cada vez más fuerte hasta que por fin, un día, mi marido me dijo que ya la veía y se tranquilizó comprobando que su mujer no se había vuelto loca.

El día 12 de Julio de 2013 había llegado el día en que daría a luz a mi pequeña aunque yo aún no lo sabía.

Todo comenzó cuando a la 1 de la mañana me empezó a doler la boca del estómago, pensé que me había sentado mal la cena. Ya llevaba varios días bastante hinchada y molesta, lo que pensé que era algo normal en una mujer embarazada, pero como luego supe, no lo era.

En fin, estuve con dolor de estómago hasta las 7 de la mañana, empecé a vomitar y mi marido decidió que ya era hora de ir al hospital.

Una vez en el hospital me dijeron que sería reflujo, que seguramente no sería nada, pero cuando vieron la tensión saltó la alarma, tenía una tensión altísima (durante todo el embarazo la tuve normal) enseguida pidieron análisis y ya vieron que algo no andaba bien.

Estábamos solos mi marido y yo y de pronto, empezaron a venir médicos y más médicos a preguntarme como estaba, si veía bien…, y yo solo preguntaba que cómo estaba mi bebe, me decían que bien, claro, el problema hoy sé que era yo,¡casi me muero!

Yo estaba muy asustada sobre todo cuando llegó la gine y me dijo que tenía que hacerme una cesárea de urgencia que tenía un sindrome de hellp, yo no tenía ni idea de lo que eray menos aún de la gravedad del asunto. ¡¡No me lo podía creer!! siempre había imaginado un parto al lado de mi marido, bonito y saliendo del paritorio con mi bebe a mi lado. Esto no estaba siendo como yo me lo esperaba, pero si no daba a luz ya, mi vida corría serio peligro y quizá también la de mi bebé.

Entré en el quirófano y mientras, a mi marido le decían que el bebé estaba bien pero que no sabían si yo saldría con vida de la operación. Imaginaros el papelón del pobre, que cuando yo estaba delante nos decían que estaba todo controlado para que yo no me preocupase y de pronto, se encuentra con que nada más lejos de la realidad.

Una vez en quirófano me trataron fenomenal y tenía una matrona a mi lado que me relajó mucho y me trató con mucho cariño. Yo decidí que fuera como fuese iba a disfrutar del momento y solo pensaba que pronto vería a mi bebe. Nunca olvidaré ese momento en que vi su carita por primera vez y la escuché llorar, me emociono solo de recordarlo.

Pude estar con ella solo unos minutos, preciosos, y luego nos separaron. Yo estuve un día en la UCI en la que además de tener que estar separada de mi bebé, muy duro, me hicieron 3 transfusiones de sangre, de plaquetas, me pinchaban hierro en sangre y estuvieron a puntito de meterme en el quirófano de nuevo para quitarme el útero porque no dejaba de sangrar, yo os diré que estaba tan débil que no me enteraba de mucho, solo quería que me subiesen a planta para estar con mi hija.

Al día siguiente me subieron a la habitación con ella, todavía muy débil, y con varias secuelas como que no veía de un ojo,por lo que  siempre tenía que estar acompañada, había perdido mucha sangre y no me podía casi ni incorporar en la cama. A los 4 días por fin me pude quedar a solas con ella y ese es otro momento que no olvidaré jamás, lloré muchísimo, por fin la podía coger en brazos y me sentía capaz de cuidarla. Ya todo había terminado, por lo menos lo más grave porque la recuperación completa no llegó hasta casi un mes y medio después, las dos sanas, felices y preparadas para volver a casa con papá y comenzar juntos esta nueva aventura de formar una familia.

af902-lafoto1 Carla y Julio Fuegos01